viernes, 29 de abril de 2011

¡No me estás escuchando!

Isabel Molina


Todos hemos sido ‘despertados’ alguna vez al grito de ‘¡¡no me estás escuchando!!’.

A veces es porque nos resulta un auténtico coñazo lo que nos cuentan sí, pero otras es tan solo una incapacidad momentánea de atender a algo que verdaderamente sí queremos oír. 

La ciencia, poco a poco pero siempre de nuestro lado, acaba encontrando explicaciones para todo y todos,  también para los despistados, y ha descubierto que esas ausencias no son sino ‘siestas neuronales’ que nuestro cerebro se echa por su cuenta cuando cree necesitarlas. 

'Sleeping cat'. Foto: Zamario
Más allá de la poética del nombre, científicos americanos e italianos han denominado así a procesos que ocurren cuando estamos despiertos y que se asemejan a estados del sueño. De forma que a veces cuando estamos despiertos, grupos de neuronas agotadas optan por apagarse sin nuestro expreso deseo. 

Que no dormir afecta de manera dramática al cuerpo es conocido. La cuestión es que estas siestas pueden darse sin que tengamos ningún síntoma de sueño o cansancio extremo. 

El experimento: el estudio de la actividad cerebral mediante encefalogramas a ratas sometidas a privación de sueño.  

Las conclusiones: cuando dormimos tenemos neuronas encendidas y mientras estamos despiertas algunas optan por apagarse. 

La relevancia de esta investigación publicada en una de las mejores revistas científicas, Nature, radica en que los procesos relacionados con el sueño y sus distintas fases se ponen un poco en entredicho en el sentido de que habría que incluir estas siestas como parte del proceso global vigilia-sueño, dando a entender que cuando el cerebro duerme no lo hace como un todo.

Y la importancia más medible por nosotros: una explicación razonable no sólo para los despistes o la incapacidad de escuchar una conversación, sino también estados de irritabilidad sin motivo aparente. Los científicos añaden que la falta de atención al volante que se traduce en accidentes de tráfico sin que realmente se hayan cerrado los ojos en ningún momento, podrían deberse en parte a que momentáneamente se nos apaga una parte del cerebro. Por ello los científicos insisten en la necesidad de dormir a pesar de no tener síntomas de sueño. 

Ahora cuando nos zarandeen y cuestionen nuestra falta de interés por una conversación, podremos decir que a nosotros por supuesto sí nos interesa. No tanto a un grupo de neuronas que de forma independiente han optado por echarse la siesta. 


martes, 26 de abril de 2011

La ciencia, a debate y con café

El próximo sábado 30 de abril, la gente de Café&Periodismo vuelve a organizar un debate periodístico en torno a 'una mesa de café'. En esta ocasión abordan el periodismo científico y se plantean varias cuestiones que giran en torno al tratamiento de la ciencia en los medios de comunicación generalistas. Preguntas, respuestas, dudas y sobre todo debate.

Los ponentes que acudirán a Utopicus, lugar del encuentro, son referentes del periodismo y la divulgación científica: Patricia Fernández de Lis, redactora jefe de la sección de ciencia de Público, Esperanza García Molina, coordinadora del SINC, Antonio Martínez Ron, creador de uno de los blogs científicos más valorados y visitados, Fogonazos, y América Valenzuela, que dirige 'Ciencia al cubo' en radio 5 y colabora con su blog Cóctel de ciencias con la revista Quo.

Cienciaen35mm estará allí tomando buena nota de todas las cuestiones que surjan. Y os lo contaremos. La entrada es gratuita pero hay que confirmar asistencia!.

Toda la información en: Café&Periodismo

lunes, 25 de abril de 2011

Cuando restar, suma

Isabel Molina

Una de las conversaciones más frecuentemente escuchadas entre investigadores que están haciendo su tesis doctoral es la siguiente:

-         - ¿Cuándo lees?
-         - Buf, no sé. No tengo resultados

¿Cuatro años y sin resultados?, ¿a qué se han dedicado?.

En realidad no es que no los tengan, es que son negativos. Es decir, que trabajando sobre una hipótesis que no se consigue comprobar, se obtienen resultados que aunque no la avalan, rechazan otros caminos y otras hipótesis, lo que no deja de ser un resultado científico

Pero en general a las revistas científicas no les interesa demasiado publicar que por ejemplo determinada proteína no interviene en tal proceso. Aunque quede demostrado. Quieren publicar qué proteína es la que está ahí. Porque se considera más relevante y además, como ocurre en otros ámbitos como el periodístico, vende más

En ciencia restar, suma
Ben Goldacre, en su columna ‘Bad science’, denuncia un caso parecido en el que la espectacularidad de la noticia ha acabado tapando otros resultados que debían ser tenidos en cuenta. 

Hace un año se publicaba en la revista ‘Journal of personality and social psicology’ una investigación en la que mostraban experimentos sobre el ‘presentimiento’ humano, es decir, la posible capacidad de saber de antemano lo que va a ocurrir. 

El experimento: a los participantes se les mostraban dos imágenes especulares y se les pedía que eligieran una. En experimentos previos se hacía lo mismo pero antes de elegir se mostraba una imagen subliminal con cada opción, una agradable y otra desagradable. La mayor parte elegían la segunda. En el caso de la nueva investigación sobre’ predecir el futuro’, la imagen subliminal se mostraba después de hacer la elección, pero los participantes también eligieron la asociada a la desagradable. 

Resulta difícil pensar que con esto basta para hablar de predecir el futuro, pero el artículo se publicó y los medios científicos se hicieron eco de ella. 

Ahora, tres científicos han intentado repetir el descubrimiento, y todos han llegado a la conclusión de que al menos a ellos, ‘no les sale’. Cuando enviaron sus trabajos a la revista donde se publicó el artículo original sobre el ‘presentimiento’, se rechazaron sus trabajos alegando que ellos no publican trabajos que repiten otras investigaciones. 

Reproducir los resultados de otros es básico en ciencia y una manera práctica de detectar el fraude científico o de apoyar o desmentir experimentos y resultados poco contundentes en sus conclusiones. A pesar de que el propio autor del artículo original sugería que sus resultados eran preliminares y debían ser repetidos y confirmados por otros colegas, los resultados negativos de estos investigadores han sido rechazados. 

Parece claro que es más espectacular sugerir que los humanos podrían tener la capacidad de predecir el futuro, que publicar lo que casi todos saben, que no podemos

lunes, 18 de abril de 2011

Ciencia en 35mm en Cámara Abierta 2.0

El programa Cámara Abierta 2.0 de TVE (Canal 24h) se ha fijado en este blog. Y como no, os lo contamos.
En el espacio ‘Intérnate’ de su último programa el sábado pasado, se hace un repaso de algunos blogs de divulgación científica como Amazings o Ciencia al cubo. Y también de este recién nacido ‘Ciencia en 35 mm’.
Cámara Abierta es un programa de información, opinión y cultura en Internet. Todo lo que se mueve en este medio, Cámara Abierta lo encuentra y lo cuenta.
Así que desde aquí, un gracias enorme por haberos parado un instante aquí para después contarlo. Y gracias por creer que contribuimos un poquito a la divulgación científica en Internet. 




*Cienciaen35mm, en el minuto 7.45 del programa
 

viernes, 15 de abril de 2011

Fuga de cerebros



Que muchos de los cerebros científicos españoles se ‘fugan’ al extranjero, lo sabemos. ¿Pero a qué lugares lo hacen?. 

En el caso de Paloma, su cerebro y ella volaron hace ya 3 años a la ciudad de Nueva York, donde sigue investigando en un centro muy prestigioso, el Mount Sinai. Allí sigue de cerca a células tumorales diseminadas para saber cómo éstas contribuyen a la metástasis en cáncer de cabeza y cuello y cáncer de mama. En concreto su trabajo se centra en estudiar qué despierta a estas células durmientes para que se conviertan en proliferativas y los tumores se extiendan. 

Pero no es oro todo lo que reluce en la investigación fuera de nuestro país. Aunque el problema de beca está totalmente superado y por supuesto trabaja con contrato, las barreras que hay que superar no son pocas. Parece que el sino del becario es que le expriman vaya donde vaya.

Por Paloma Bragado

Yo llegaba emocionada porque por fin estaba en Nueva York  y además iba a conocer uno de los centros de referencia en investigación, el Mount Sinai. Pero antes de dejarme siquiera pisarlo, me sometieron a un exhaustivo examen médico y a un análisis de drogas (‘just in case’). 

Entre las muchísimas pruebas que me hicieron estaba incluida la de la tuberculosis, prueba que además me repitieron alegando que quizás era endémica en España!!. Además del brazo agujereado, una vacuna que a día de hoy aún no sé para qué era. 

Una vez superados los análisis médico y toxicológico, supe que la cosa no había hecho más que empezar, porque a la vuelta de la esquina me esperaba la temida (en cualquier lugar del mundo) BUROCRACIA.

En cuanto a las diferencias con España (al menos en lo que a investigación se refiere), en lugar de reunirte con el funcionario de turno (todos mis respetos para los funcionaros eficientes, que seguro que los hay, pero a mí por desgracia no me han tocado nunca) que ha perdido tus papeles porque su mesa está muy llena y por lo tanto no cobrarás en tres meses (verídico), te reúnes con 830 personas distintas, rellenas 27 veces el mismo papel e increíble pero cierto, aun sin enterarte de nada, todo se va solucionando y acabas consiguiendo una tarjetita que además de hacerte ilusión porque lleva tu foto (en ese momento recuerdas con nostalgia cuando hacías la tesis en Madrid y en tu tarjeta ponía los 5 años que estuviste un gigante PROVISIONAL). Pero lo mejor de esa tarjeta es que la primera semana estás cobrando, lo que para un precario es una novedad difícil de creer. ¡¡¡Viva la eficiencia yanki!!!.

Pero tras el subidón de la primera paga, vino el bajón de los impuestos, con los que no contabas. Primero lo arreglan para pagarte y después te  te dicen que te van a quitar un 25% de tu sueldo en impuestos!!!!. Y teniendo en cuenta que te has ido a vivir a una de las ciudades más caras del mundo, esto acaba siendo un problema

Cuando intento enterarme de por qué tengo que pagar si en mi visado pone que soy estudiante (ya estamos de nuevo con que soy estudiante después de 10 años dedicada a la investigación) y ya pago impuestos en España, me dicen muy amablemente que mi país no tiene un convenio con EE.UU (ah, haberse llevado mejor con Bush!). 

Empecé a darme cuenta de que la adaptación no iba a resultar sencilla, que a pesar de mi precariedad laboral, echaba de menos parar a tomar un café o comer en más de 20 minutos. Y eso sí, seas vegetariano, judío, japonés…tienes una comida en la cafetería del hospital apta para ti que tendrás que comerte..... en 20 minutos igualmente.   

Entiendo que para la gente con trabajos “normales” todo este proceso no es nada nuevo. Pero, los investigadores españoles, al menos en mi experiencia, y por lo menos los pre doctorales nunca pasan por un proceso similar. Tú haces tú entrevista y si le gustas al investigador, al día siguiente estas en el laboratorio currando, y a nadie se le ha ocurrido hacerte un examen médico, ni parece importarle que tus papeles no estén en regla, que no estés cobrando y que por supuesto como aun no tienes contrato no tengas ninguna cobertura médica en caso de accidente. Como la mayoría tampoco trabajamos en empresas privadas, sino en centros públicos, y como la gran mayoría estamos financiados con becas y por lo tanto, por decirlo de alguna forma ”no existimos” dentro del sistema, no estamos acostumbrado, ni a las charlas de orientación, ni a tener una tarjeta en que ponga nuestro nombre, nuestro cargo y ….con foto. 

Al final encontré un ‘económico’ apartamento por 1700 dólares al mes que ha conseguido que siga siendo mileurista esté donde esté. Echo de menos ir a España más a menudo, pero con 9 días de vacaciones al año la cosa se pone bastante difícil.  Sigo trabajando muchos fines de semana (yo que creía que en EE.UU cerraban a las 17.00 y todos a casa!) pero al menos me consuela saber que lo estoy haciendo en un grupo de investigación muy bueno y en una ciudad maravillosa.   

Aún así no me quito la sensación de que estemos donde estemos, los jóvenes investigadores nos encontramos siempre, de alguna forma, exprimidos.

*En el blog de Lucas Sánchez, Sonicando, están escribiendo desde hace unas semanas una serie de relatos sobre distintas experiencias de nuestros investigadores aquí y allí. Muy recomendable.
 

miércoles, 13 de abril de 2011

Que no se pueda medir no quiere decir que no sea peligroso

Isabel Molina

Ninguna noticia buena llega desde Japón. El desastre ha adquirido proporciones gigantes y a las continuas alertas por tsunami, el intento de control de la central de Fukushima o el desastre humano y económico, hay que sumar el impacto que el accidente nuclear pueda tener sobre el mar.

Los más optimistas aclaran que el océano Pacífico es muy grande y que los isótopos radiactivos estarán muy diluidos. Y aunque sobre eso no hay discusión (sabemos que es grande), el geólogo marino Ken Buesseler afirma esta semana en la revista Nature que “sólo porque no se pueda medir no quiere decir que no sea peligroso”.

Los científicos quieren empezar cuanto antes a intentar evaluar el daño que pueda estar produciéndose sobre los ecosistemas del entorno de Fukushima. Aunque la contaminación es poco probable que cause un daño inmediato a los organismos marinos, se espera que los isótopos de larga duración se acumulen en la cadena alimentaria y pueden causar problemas tales como aumento de la mortalidad en las poblaciones de peces y mamíferos marinos.

CYCLOPS, un crustáceo cíclope que no se ve pero está. Foto: Proyecto Agua  


En este sentido, la organización de protección de los océanos, Oceana, resume en un comunicado de prensa una valoración de la situación:

¿Cómo afecta a la vida marina?

La mayor amenaza para la vida marina proviene de la radiación de cesio, estroncio y del yodo radiactivo, que entran en contacto con el mar a través del humo y de las fugas de agua contaminada  de las instalaciones dañadas. Pequeñas dosis de radiación se extienden sobre el Océano Pacífico, e incluso las estaciones de medición de la Costa Oeste de los EE.UU. han registrado restos de radiación en suspensión.

Aunque se han incrementado los niveles de cesio y de yodo radiactivo en las inmediaciones de la planta y se han detectado cantidades pequeñas de radiación en las capturas anchoa local (1 por ciento de los niveles aceptables), no es seguro que esto suponga un impacto significativo a largo plazo en la vida marina, según afirman los investigadores que estudiaron los efectos en el mar de las pruebas de armas nucleares en el Pacífico y del accidente nuclear de Chernobyl.

Sin embargo, en algunos casos la radiación en los océanos puede perdurar hasta 50 o 60 años y no se podrá medir el verdadero impacto en la vida marina y la pesca hasta dentro de algunos años.

¿Cómo afecta a la industria pesquera japonesa?

La industria pesquera japonesa está en punto muerto ya que varios países han dejado de importar pescado japonés Las autoridades de este país están llevando a cabo pruebas para determinar la seguridad de sus productos, uno de los motores económicos de Japón.

¿Cómo afecta al modelo energético?

La crisis nuclear en Japón muestra cómo nuestro modelo energético afecta al medio marino. Damos por hecho que los océanos son capaces de absorber los contaminantes que arrojamos a la atmósfera, como por ejemplo,  las 25 millones de toneladas de dióxido de carbono originadas por la quema de combustibles que absorben los océanos cada día, y pasamos por alto cómo esto provoca cambios a largo plazo, como la acidificación de los océanos.
Nunca antes se había producido un vertido de estas dimensiones a los oceános (al menos que se conozca),  así que según Buesseler lo único que se puede hacer es un mayor control sobre la situación para recabar todos los datos posibles que permitan una aproximación a lo que puede llegar a ocurrir.